Quienes conocen la labor que realizan los administradores y administradoras de fincas colegiados, que saben cuáles son sus funciones para preservar los edificios que administran en condiciones de habitabilidad y seguridad, quizás no sepan la labor esencial que realizan cuando se producen situaciones tan dramáticas como las que estamos viviendo por la catástrofe producida por la DANA, fundamentalmente en la Comunidad Valenciana, pero también en Castilla-La Mancha, Andalucía, Cataluña y Baleares.
Dolores Lagar Trigo -Administradora de Fincas y Periodista-
Es necesario recordar las palabras que Francisco Javier Mínguez Parodi, director general de Policía, Desarrollo de la Ciudad y Distritos del Ayuntamiento de Torrevieja, pronunció en unas jornadas celebradas tras el terremoto de Lorca en 2011 para valorar el trabajo realizado por los profesionales colegiados: “ Los administradores y administradoras no tuvieron tiempo para entrar en demasiadas disquisiciones teóricas sobre los límites de su función: la complejidad estaba allí, en las puertas de sus despachos profesionales. El ruido aturdía, era ensordecedor. Pero estuvieron ahí cuando se les necesitó. Sus trabajos y esfuerzos, además de enormemente generosos, lograron un impacto positivo en la seguridad de los ciudadanos y el retorno a la normalidad, pero ello no hubiera sido posible de no contar con el apoyo de la estructura colegial”.
«En cada situación crítica, los profesionales colegiados y sus Colegios Territoriales responden con profesionalidad y eficacia, pero también con una gran sensibilidad y humanidad ante los muchos casos que tienen que atender en sus despachos profesionales»
Así están respondiendo, también ahora, las administradoras y administradores de las zonas devastadas por la DANA. En cada situación crítica, los profesionales colegiados y sus Colegios Territoriales responden con profesionalidad y eficacia, pero también con una gran sensibilidad y humanidad ante los muchos casos que tienen que atender en sus despachos profesionales.
Un trabajo para la reparación
Uno de los trabajos esenciales es gestionar las reclamaciones por daños a los seguros -Consorcio de Seguros-, y solicitar las ayudas autonómicas y estatales para que las personas afectadas puedan recuperar sus vidas lo antes posible. También colaboran, muy estrechamente, con técnicos y arquitectos para analizar el alcance de los daños producidos y poder dar las soluciones necesarias.
Sin duda alguna, es el objetivo fundamental trabajar en beneficio de las personas afectadas, y por su actividad profesional, conocen el estado de cada uno de los edificios que gestionan, por lo que son esenciales en su reconstrucción, aportando toda la documentación y apoyo necesario a las distintas administraciones públicas, y colaborando, muy estrechamente, con técnicos y arquitectos para analizar el alcance de los daños producidos y cómo se puede proceder a su reparación.
«Es el objetivo fundamental trabajar en beneficio de las personas afectadas, y por su actividad profesional, conocen el estado de cada uno de los edificios que gestionan, por lo que son esenciales en su reconstrucción, aportando toda la documentación y apoyo necesario a las distintas administraciones públicas, y colaborando, muy estrechamente, con técnicos y arquitectos para analizar el alcance de los daños producidos y cómo se puede proceder a su reparación»
Fco. Javier Minguez también reflejó, en la Jornada antes mencionada, que “los administradores y administradoras se convirtieron de pronto, sin plaza ganada en oposición ni nombramiento formal alguno, en asesores patrimoniales, abogados, técnicos de contingencia, y hasta asistentes psicológicos para los vecinos más desvalidos o agobiados. Y esto fue fundamental para recuperar, en la medida de lo posible, la normalidad”.
¿Qué proponen los administradores de fincas colegiados?
- Las distintas administraciones públicas deben elaborar un informe con los riesgos para las personas y sus viviendas en función de su ubicación, para protegerlos de inundaciones, incendios o terremotos.
- Una vez conocidos estos riesgos, establecer protocolos de emergencia que conozcan los ciudadanos y ciudadanas afectados.
- Que se realicen simulacros con los vecinos y vecinas para que conozcan los riesgos y cómo actuar ante ellos.
- Todas estas actuaciones deberían de contar con la colaboración del Colegio Territorial de Administradores de Fincas y de sus colegiados y colegiadas, ya que son profesionales esenciales para prevenir y prestar su colaboración ante los desastres naturales.

